Madrid, 5 de febrero de 2026 | Redacción: Rafa Nández | No hay manera. Por mucho que nos quieran vender que la distancia se acorta, que el proyecto blanco crece y que el «sorpasso» está al caer, la realidad siempre acaba imponiéndose sobre el césped.
Y la realidad, hoy en Valdebebas, ha vuelto a ser de color azulgrana. El Barça Femení ha pasado por encima del Real Madrid con un contundente 0-4 en los cuartos de final de la Copa de la Reina, sellando el pase a semifinales con una exhibición de fútbol, pegada y, sobre todo, una jerarquía que sigue pareciendo inalcanzable para el eterno rival.
Fue una noche de contrastes. De la alegría por ver a una Patri Guijarro modo Balón de Oro dirigiendo la orquesta, al nudo en la garganta que se nos quedó a todos con la lesión de Laia Aleixandri. Pero vayamos por partes, porque lo vivido en el Alfredo Di Stéfano merece ser comentado con calma.

Un inicio arrollador con el sello de la capitana
El partido empezó con ese respeto tenso propio de un Clásico, pero el Barça tardó poco en dejar claro quién manda aquí. A pesar de que el Madrid intentó proponer un duelo más físico, aprovechando la lluvia y el frío y un césped que no estaba para muchas alegrías, la calidad técnica de las de Pere Romeu terminó por imponerse.
La encargada de abrir la lata no podía ser otra que Alexia Putellas. La capitana, la Reina, apareció para poner orden en el caos. De nuevo a balón parado con asistencia desde el corner de Graham, Alexia batió a Misa para poner el 0-1. No es solo el gol, es el mensaje: «Aquí estamos nosotras». El Madrid acusó el golpe y, aunque intentó reaccionar con una llegada aislada de Athenea, el control azulgrana era absoluto. Aunque la madrileña acabó marcando, la jugada se anuló por un claro fuera de juego y con la revisión acabó la primera parte.
Ewa Pajor: El hambre no tiene fin
Si alguien, an alguna ocasión, dudaba de la adaptación de Ewa Pajor a este ecosistema, hoy se han disipado todas las dudas. La delantera polaca es un tiburón en el área. No solo anotó el segundo para dar tranquilidad antes del descanso, sino que acabó firmando un doblete que refleja perfectamente lo que es este equipo: una máquina de generar y definir. Pajor siempre está donde debe estar, y su entendimiento con Patri y Alexia empieza a ser algo por lo que valdría la pena pagar cualquier entrada.
La nota amarga: Las lágrimas de Laia Aleixandri
Pero en el fútbol, como en la vida, no todo son sonrisas. El momento más duro del encuentro llegó en el minuto 17. Laia Aleixandri, que estaba cuajando una temporada impecable y se había convertido en el muro defensivo del equipo, cayó al suelo tras un choque con Feller.
Ver a Laia retirarse en camilla y entre lágrimas fue un mazazo para sus compañeras y para toda la afición culé que seguía el partido. Las primeras exploraciones apuntan a una lesión en la rodilla derecha, a la espera de las pruebas definitivas que se le realizarán mañana en Barcelona.
Es especialmente cruel porque la defensa acababa de superar unas molestias musculares y estaba en un pico de forma espectacular. Precisamente ayer en rueda de prensa, preguntábamos a Pere Romeu sobre Laia y contestaba que seguramente saldría de inicio ya que «la anterior lesión no había sido tan grave». Desde aquí, solo podemos desearle que se quede en un susto o que, si la lesión es importante, su regreso sea tan fuerte como su carácter sobre el campo. ¡Ánimo, Laia!
Patri Guijarro: La directora que todo lo ve
Mención aparte merece Patri Guijarro. Si el fútbol fuera justo, se hablaría de ella cada mañana en todas las tertulias. Lo que hizo hoy en el Di Stéfano fue una cátedra de fútbol total. Robó, distribuyó, asistió (dos pases de gol hoy) y manejó los tiempos del partido a su antojo. El tercer gol, obra de Salma Paralluelo, nació precisamente de la visión de una Patri que parece ver el fútbol a cámara lenta mientras el resto corre a mil por hora.
Salma, que ya está totalmente recuperada de sus problemas físicos, aportó esa chispa de velocidad y desborde que rompió definitivamente la defensa blanca. El 0-3 ya era una losa demasiado pesada para un Madrid que terminó bajando los brazos.
Un 0-4 que reafirma la hegemonía
El cuarto gol, de nuevo obra de Pajor, puso el sello a una noche que refuerza la idea de que el Barça no se cansa de ganar. A pesar de las rotaciones, de las lesiones y de jugar en territorio hostil, el equipo mantiene un hambre competitiva que es envidiable.
Datos clave del partido:
- Resultado: Real Madrid 0 – 4 FC Barcelona.
- Goleadoras: Alexia Putellas, Ewa Pajor (2), Salma Paralluelo.
- Incidencias: Lesión de Laia Aleixandri (minuto 17), sustituida por la canterana Aïcha Camara, quien cumplió con nota en un escenario de máxima exigencia.
- Próxima parada: El Barça ya espera rival en semifinales de la Copa de la Reina, manteniendo vivo el sueño del triplete (o póker, tras la Supercopa ganada hace unas semanas).
¿Y ahora qué sigue para el Barça?
La victoria nos deja un sabor agridulce. Por un lado, la satisfacción de volver a demostrar que el trono del fútbol español tiene un único dueño. Por otro, la preocupación lógica por el estado de Aleixandri. El equipo de Pere Romeu no tiene tiempo para lamentos, ya que el calendario no da tregua, pero este triunfo en los cuartos de final de la Copa es un golpe de autoridad en la mesa.
El Real Madrid seguirá intentándolo, fichará y hablará de «reducir distancias», pero mientras el balón ruede y las nuestras sigan con esta ambición, el Clásico seguirá teniendo el mismo final de siempre. De hecho, lo ‘clásico’ es que el Barça gane. De 26 partidos, 25 a favor del equipo blaugrana. Porque ganar es una costumbre, pero hacerlo así, en casa del rival y con esta contundencia, es un placer que nunca nos cansaremos de disfrutar.
¿Crees que el Barça podrá mantener este nivel si se confirma una baja de larga duración de Laia Aleixandri? ¡Te leemos en los comentarios!