Barcelona, 29 de enero de 2026 | Redacción: Rafa Nández | Si algo hemos aprendido en los últimos años es que en Europa no te puedes fiar ni de tu sombra, pero este Barça de Hansi Flick tiene algo diferente. No es solo que ganen, es que te dan la sensación de que, si tienen el día, te machacan.
Ayer el Spotify Camp Nou volvió a rugir bajo el frío de enero para cerrar esta nueva y emocionante fase de liga con una victoria de esas que «hacen afición». No fue bien en la primera parte, hay que decirlo, pero de nuevo Flick sacó su enguento e hizo la pócima mágica para golear en la segunda parte.
Teníamos los deberes a medio hacer, pero los hemos terminado con caligrafía de oro. Mientras otros se van a tener que pelear en el barro de los playoffs, nosotros ya tenemos el billete directo para los octavos de final. Se acabó el sufrir con calculadoras en la mano; ahora que sufran los demás.

Una noche de menos a más: Flick vuelve a ser determinante en el descanso
No os vamos a mentir, el inicio nos dio un sustito de esos que te cortan la digestión de la cena. Apenas empezábamos a acomodarnos en el asiento, todavía comentando la alineación, cuando el Copenhague se puso por delante. En el minuto 12, Dadason aprovechó un desajuste en la presión tras pérdida y batió a Joan García. Por un momento, el silencio en el estadio fue sepulcral. Sobrevolaron los fantasmas de aquellas noches europeas romanas o de Liverpool que preferimos olvidar. Pero, amigos, este Barça de Flick es otra historia.
La primera parte fue un ejercicio de paciencia. El equipo danés se encerró atrás con un autobús de dos pisos, con hasta 6 jugadores cerrando en línea y nosotros movíamos el balón buscando un hueco que no aparecía con más del 75% de posesión. Sin embargo, en el vestuario debió haber «charla de las buenas» por parte de Flick, porque el equipo que salió tras el descanso fue un vendaval desde el principio.

La exhibición de la segunda parte y un gran Marc Bernal
El empate llegó pronto, y menos mal, porque los nervios empezaban a aflorar. Robert Lewandowski, cazó un balón muerto en el área pequeña tras una gran jugada de Lamine Yamal al espacio, precedido de un milimétrico pase de Dani Olmo. Gol de delantero centro puro, de los que saben dónde va a caer la moneda antes de lanzarla. A partir de ahí, el Copenhague se desmoronó.
Luego llegó el momento de la magia. Lamine Yamal, que juega al fútbol como quien pasea por el jardín de su casa un domingo por la tarde, se inventó una jugada por la banda derecha, recortó hacia dentro y la puso en la escuadra larga, no sin antes rebotar en un defensa dibujando una parábola que facilitó el go, la verdad.
Pero la fiesta no acabó ahí. Raphinha, el capitán sin brazalete que nunca se cansa de correr, anotó el tercero de penalti tras una falta bastante dudosa, se dice y no pasa nada, dentro del área sobre Lewandowski. Y para cerrar la fiesta, Marcus Rashford, que lo había probado en varias ocasiones en otros encuentros, afinó esta vez la puntería y marcó el primer gol de falta del Barça en Champions desde mayo de 2021. El inglés puso el 4-1 definitivo tras una contra de libro.
Al final, 16 puntos en el casillero, quinta plaza asegurada y la sensación de que este equipo puede ganarle a cualquiera si mejora en defensa y no gasta energías en remontadas, y es que 14 de 33 partidos esta temporada han empezado con el marcador en contra, demasiado.
Drama nacional: Madrid y Atleti, con el agua al cuello
Y aquí llega la sección que, para qué nos vamos a engañar, siempre nos saca una sonrisilla de medio lado a los culés. Mientras nosotros podemos dar descanso a los titulares en las próximas semanas de febrero para centrarnos en La Liga, en la capital están sacando la calculadora, las tiritas y, probablemente, el lexatin.
El Real Madrid y el desastre de Lisboa
El Real Madrid llegaba a la última jornada dependiendo de sí mismo para entrar en el top 8, pero se pegó un batacazo de los que hacen época. Perdieron 4-2 contra el Benfica en Da Luz en un partido que fue un auténtico caos defensivo para los de Arbeloa.
Lo más grave no es solo la derrota, sino que terminaron con los nervios a flor de piel: Asencio y Rodrygo fueron expulsados, por lo que se perderán el primer partido del playoff. Han quedado novenos, a un solo punto del City. Se van al playoff, a jugar dos partidos extra de máxima intensidad, con el desgaste físico y mental que eso supone. El «ADN Champions» esta vez se quedó en el aeropuerto.
El Atleti y el frío noruego
Por su parte, el Atlético de Madrid del Cholo Simeone tampoco tuvo su noche. Cayeron 1-2 contra el sorprendente Bodo/Glimt en el Metropolitano. Sí, habéis leído bien, perdieron en casa contra los noruegos. Terminan en la posición 14 y también se van al playoff, con la sensación de que este año Europa se les hace una montaña demasiado alta de escalar. La afición colchonera empieza a pitar y el proyecto parece agotado.
La debacle: Athletic y Villarreal, eliminados
Pero si lo del Madrid y el Atleti es un «susto», lo de los otros equipos españoles es una tragedia. El Athletic Club de Valverde se despidió con honor pero sin puntos, perdiendo 2-3 contra el Sporting de Portugal en San Mamés. Se quedan fuera de todo, ni siquiera Europa League. Y lo del Villarreal ha sido para hacérselo mirar: penúltimos de la tabla general con un solo punto en ocho partidos. Un desastre absoluto para el coeficiente UEFA de España, que ahora mismo solo sostiene el Barça.
Reflexión culé: ¿Hay camino hacia la Sexta?
Hacía tiempo que no llegábamos a estas alturas de la temporada con esta seguridad. El Barça ha superado en la tabla a gigantes como el City, el Madrid o el Inter. Estamos quintos en puntos, pero lo más importante es que hemos recuperado el respeto de Europa. El sistema de Flick, con esa defensa adelantada que a veces nos hace sufrir pero que asfixia al rival, está funcionando.
No tener que jugar la ronda de playoff entre el 10 y el 18 de febrero es una bendición. Son dos semanas donde el equipo podrá entrenar, recuperar a los tocados y afrontar el tramo decisivo de la temporada con las piernas frescas. Mientras el Madrid se pelea con algún equipo correoso en la repesca, nosotros estaremos viendo el sorteo de octavos con la tranquilidad del que ha hecho los deberes.
¿Qué os pareció el partido de ayer? ¿Creéis que este año por fin somos candidatos reales a levantar la Orejona en el Allianz Arena? ¡Dejad vuestra opinión en los comentarios, culerada!
Así vivimos el partido en Culerada News.
Y así te hemos contado hoy el Post Partido.