Lorca, Murcia, 18 de enero de 2026 | Por la redacción de Culerada News | Hay mañanas de domingo en las que el fútbol parece diseñado para desesperar al talento. Mañanas de sol traicionero, campos con dimensiones que invitan al encierro y rivales que, legítimamente, deciden que la mejor manera de honrar el juego es no dejar que ocurra nada sobre el césped.
Hoy, en el Estadio Francisco Artés Carrasco, el FC Barcelona Femenino se ha encontrado con uno de esos escenarios que en otros tiempos habrían sido una trampa mortal. Pero este equipo de Pere Romeu, que sigue la estela de un legado glorioso, ha aprendido que la paciencia es una virtud tan valiosa como el regate.
El Barça ha vencido por 0-2 al Alhama CF ElPozo, en un partido que el marcador explica solo a medias. Fue un ejercicio de insistencia, un asedio constante contra un equipo murciano que plantó un «autocar» en su propia área.
Contó, además, con el beneplácito de una actuación arbitral que, por momentos, rozó lo esperpéntico, especialmente al consultar el VAR donde las imágenes de televisión dejaban a las claras que lo decidido por Espinosa Ríos estaba muy lejos de lo que acabó pintando. Pero al final, el fútbol (y la justicia culé) terminaron imponiéndose. Eso sí, sólo se consiguió a pelota parada. No había otra.
Un inicio de asedio y la muralla local
Desde el pitido inicial, el guion estaba escrito en piedra. El Alhama de Jovi García sabía que su única opción era reducir el espacio a la mínima expresión. Con una línea de cinco defensoras casi pegadas a su portera, Soledad Belotto, las locales renunciaron por completo a la posesión.
El Barça, hoy con un once con rotaciones significativas pensando en la carga de partidos, salió con Gemma Font bajo palos y una defensa liderada por la veteranía de Marta Torrejón y la contundencia de Mapi León.
Las jóvenes promesas como Clara Serrajordi y Vicky López tomaron las riendas en el centro del campo, intentando encontrar esas fisuras inexistentes en la defensa del Alhama. Los primeros 20 minutos fueron un monólogo estéril de pases horizontales y centros que morían en las manos de Belotto. De hecho, la posesión llegó a rozar el 90% vs. 10% a favor del Barça en muchos momentos del partido. Parecía que el fantasma del empate sin goles planeaba sobre el estadio, hasta que apareció la que siempre está: Clàudia Pina.
El factor Pina y el alivio del primer gol
Llegamos al minuto 25. En un saque de esquina botado con la precisión de un cirujano por Kika Nazareth, el balón quedó muerto en el área pequeña tras una serie de rechaces. Allí, donde los nervios suelen traicionar a cualquiera, Clàudia Pina demostró por qué es el alma de este equipo en los momentos grises. Con un remate a quemarropa que se coló por la escuadra derecha, la de Montcada i Reixac puso el 0-1.
Ese gol fue un bálsamo. No solo por el marcador, sino porque obligó al Alhama a, al menos, considerar cruzar el centro del campo. Sin embargo, las locales no se descompusieron y siguieron confiando en que una contra aislada o un error blaugrana les devolviera la fe. El Barça, por su parte, pecó de cierta falta de puntería antes del descanso, con una Marta Torrejón que rozó el segundo con un disparo lejano que se marchó lamiendo el poste. Mención aparte de Soledad Belotto, que cuajó un gran partido parando varias con gran calidad, especialmente en la primera mitad.
Esta fue nuestra previa del partido. Mira el vídeo y dale al Like.
El «show» arbitral y el VAR que no ayuda
«Esa especie de sucedáneo de VAR no sirve; para eso, que no pongan nada«, pensaría más de uno. Y no les faltó razón. Y es que las imágenes por televisión como decimos dejaban a las claras el error arbitral tras las decisiones de dos penalties a favor del Barça.
La segunda parte comenzó con la misma tónica, pero con un ingrediente extra: la polémica. El Barça reclamó un penalti clamoroso sobre Clàudia Pina. La repetición no dejaba lugar a dudas: Aitana Zumárraga pisó claramente a la delantera culé dentro del área.
Pere Romeu, indignado en la banda, llegó a entregar la tarjeta del FVS (el sistema de revisión que se está probando) para exigir justicia. Sin embargo, tras la revisión, la colegiada decidió de forma incomprensible que el partido debía seguir.
Es en estos momentos cuando el ADN de este club sale a relucir. En lugar de desquiciarse con el arbitraje —que hoy dejó mucho que desear—, el equipo se conjuró para cerrar el partido por la vía de los hechos. Romeu movió el árbol y dio entrada a la artillería pesada: Caroline Graham Hansen, Salma Paralluelo y Ona Batlle. La entrada de la Noruega, que volvía de lesión, fue, como siempre, el interruptor que encendió la luz definitiva.
Con Graham Hansen en el campo, el Alhama ya no sabía a quién marcar. En el minuto 68, una combinación eléctrica entre la noruega y la joven Sydney Schertenleib terminó con un remate sutil de Caroline que se convirtió en el 0-2. Fin de la discusión. El gol fue la culminación de una jugada de tiralíneas que recordó a los mejores momentos de la temporada.
A partir de ahí, el partido fue un trámite para asegurar la victoria. El Barça controló los tiempos, durmió el balón en los pies de Patri Guijarro (que entró en los minutos finales para dar equilibrio, también recuperada para la causa tras varias semanas en el dique seco) y evitó cualquier susto innecesario. Incluso hubo tiempo para ver un dibujo táctico innovador, con Aïcha Camara asentándose en la zaga y demostrando que el futuro está más que asegurado.
Las claves técnicas (sin perder el sentimiento)
Analizando el partido con la frialdad que nos permite el pitido final, hay varias notas que rescatar para nuestra comunidad en Culerada News:
- La profundidad del armario: Pere Romeu se permitió el lujo de dejar en el banquillo a piezas como Graham o Alexia durante gran parte del encuentro. Que el equipo mantenga la portería a cero y domine con tal suficiencia habla maravillas de la gestión del vestuario.
- El crecimiento de las jóvenes: ver a Vicky López pedir el balón bajo presión o a Clara Serrajordi organizar el juego de posición es un regalo. No son solo el futuro; son un presente rabioso que exige minutos a base de rendimiento.
- La solvencia de Gemma Font: Aunque hoy tuvo poco trabajo, su seguridad en las salidas por alto y su colocación evitaron que las pocas transiciones del Alhama generaran incertidumbre.
- El liderato de hierro: Con estos tres puntos, el Barça Femenino se consolida en lo más alto de la Liga F, sacando ya diez puntos de ventaja al Real Madrid. La liga no está ganada, pero este equipo no da muestras de debilidad.
Conclusión: Un domingo más en la oficina del éxito
Ganar en campos como el del Alhama tiene un mérito que a veces infravaloramos. Es fácil brillar en las noches de Champions en el Camp Nou, pero es en estas mañanas de domingo, luchando contra autobuses defensivos y arbitrajes cuestionables, donde se forjan las campeonas. El Barça ha demostrado hoy que tiene el colmillo afilado y la cabeza fría.
Nos vamos de Murcia con los tres puntos, con la satisfacción del deber cumplido y con la sensación de que, independientemente de quién juegue, el estilo es innegociable. Este 0-2 es una victoria para la moral, para la clasificación y para demostrar que en Culerada News siempre estaremos aquí para contar las gestas de nuestras guerreras, ya sea en una goleada histórica o en un triunfo trabajado de pico y pala.
Ficha Técnica:
- Alhama CF ElPozo: Belotto; Zumárraga, Nuria Martínez, Yannel Correa, Carla Castiñeyras, Alba Santamaría (Astrid, 90′); Encarni (Estefa, 90′), Kuki (Pinel, 90′), Ana Velázquez; Patri Miñano (Belén, 74′) y Gestera (Yiyi, 59′).
- FC Barcelona: Gemma Font; Marta Torrejón, Aïcha Camara, Mapi León (Irene Paredes, 75′), Carla Julià (Ona Batlle, 60′); Clara Serrajordi (Salma Paralluelo, 60′), Vicky López (Patri Guijarro, 79′), Sydney Schertenleib; Kika Nazareth, Clàudia Pina (Graham Hansen, 60′) y Martine Fenger.
- Goles: 0-1 Clàudia Pina (25′); 0-2 Graham Hansen (68′).
- Árbitra: Mostró amarilla a Nuria Martínez (90′).

